Ir al contenido principal

Escuela de Verano

La escuela de verano - Primeras Impresiones


*Esto lo escribí cuando empecé en la escuela de verano, los días 8 y 9 de Julio*

Frase de mi nuevo amigo, nada más conocernos: ¿Tienes pilila?

Llevo dos días en la escuela de verano. Soy voluntaria, eso quiere decir que no trabajo ahí, no me pagan, voy cuando quiero, y ayudo, pero no tengo ninguna obligación.
 Estos dos días fueron  una toma de contacto, pero no podría haber sido mejor, y eso que no soy muy fan de las situaciones nuevas.

El primer día (8 de Julio), mi psicóloga (que es la que lo está organizando todo) nos enseñó el sitio, y nos presentó a toda la gente, a la otra voluntaria y a mí. Después, nos enseñó a hacer pictogramas, y tablillas para las agendas visuales, y estuvimos toda la mañana haciéndolos. Es muy fácil, solo hay que recortar los pictogramas impresos, plastificarlos, y ponerles velcro. Lleva mucho tiempo porque hacemos muchos, pero a mí me encantan las manualidades, los pictogramas, y las tareas repetitivas, así que yo encantada. También nos encargó poner nombres en todas las puertas de los profesores que hay en cada clase, pero eso era más para hubicarnos nosotras cuando nos tocara ir a una clase y a otra, y para ir conociendo más el sitio. Me gustó mucho hacer los cartelitos, y me resulta muy tranquilizador cuando voy caminando por los pasillos, el ver los carteles con mi letra en las puertas, siento que pertenezco, no me siento como una intrusa. Fui conociendo un poco a la voluntaria -no voy a decir su nombre para respetar su privacidad- aunque eso es con lo que más decepción me llevé, o puede que lo único. Me imaginaba que los otros voluntarios serían autistas como yo, no sé muy bien porqué. Es que no suelen decir explícitamente los diagnósticos de la gente, pero me pareció que lo dieron a entender, aunque quizá fue cosa mía. El caso es que la niña esta casi no habla, y no nos parecemos en nada. No la culpo, yo tampoco hablo mucho, y menos con gente que no conozco, y menos lo hacía cuando tenía su edad (tiene 16), pero me da la sensación de que es un poco pasota, como que no quiere estar ahí. Recorta los pictogramas fatal, dejando bordes blancos, los deja todos tirados en la mesa sin ordenar, está cada dos minutos parando y cogiendo el móvil, no come... Intenté tener conversaciones con ella, pero no las seguía, y sus respuestas eran muy breves, me sentía como una policía interrogándola, y por eso paré. Claro que no la culpo, yo antes era así, y lo sigo siendo en algunas ocasiones, en el fondo la entiendo, pero me llevé una pequeña desilusión, me esperaba otra cosa.
Sin embargo, todo lo demás fue una maravilla. Mi psicóloga me conoce muy bien, mucho mejor de lo que yo pensaba. Sabe lo que necesito sin tener que decírselo, y a veces incluso mejor que yo.
El segundo día (9 de Julio) fue viernes. Al llegar por la mañana, cogió un papel, y nos hizo una planificación de lo que teníamos que hacer en el día, por orden, e incluyendo comidas, y descansos. Incluso incluyó imprevistos. No podía haberlo hecho mejor, era justo lo que necesitaba.
Podía hacer tranquilamente la actividad A, sin tener que preocuparme de nada más porque ya sé lo que va a pasar luego, y los imprevistos dejan de serlo, porque estaban previstos. 
Empezamos el día terminando los pictogramas del día anterior. Creo que hicimos unos 160 entre las dos, pero algunos quedaron sin terminar porque se nos acabó el velcro, hay que esperar a que compren más.

Después estuvimos por las clases repartiendo informes de lo que habían estado haciendo los niños para que se los llevaran a casa, porque era viernes, y los viernes se entrega el informe semanal, con todos sus progresos.

Después fuimos al comedor, una ventaja de no ser alumna ni profesora, es que no tengo que comer el menú, que siempre tuve problemas con eso de pequeña, sino que entro en la cocina, cojo un plato, y me pongo lo que me apetezca. Los niños estaban haciendo muchísimo ruido. No sabía que los niños autistas eran tan ruidosos. Bueno, no todos lo son, pero al juntarlos pues los ruidosos son los que se oyen. Sinceramente, no comprendo cómo los niños con hipersensibilidad al ruido pueden soportar tanto grito, porque yo no los llevo. Así que no comí en el comedor con ellos. Mi psicóloga me puso un trozo de tortilla en un plato, y comí en su despacho. Después teníamos planeado mirar los deberes de la otra voluntaria, para ver en qué la podía ayudar, pero hubo un *imprevisto* porque se peleó con su padrastro, y no apareció por ahí. Me dio la impresión de que no quería estar conmigo. Sé que no tenemos confianza, pero espero no caerle mal, sería una pena. Total, que mi psicóloga me llevó a una clase con niños autistas, por primera vez. Me dijo que como me interesa mucho el autismo, a mí me iba a gustar más estar con los chavales, que haciendo pictogramas y eso. Me dijo que a partir del lunes me iba a poner en una de esas clases, pero que me llevaba ya a verla para ir viendo cómo va. Eso me sorprendió, no sé cómo sabe que me interesa mucho el autismo, yo no se lo dije -creo- pero lo sabe. Ni siquiera me preguntó, así de segura estaba. Supongo que por las conversaciones que tuvimos, y porque me conoce mejor de lo que yo pensaba. Me llevó a la clase. Al hablar con la monitora de esa clase para explicarle que iba a estar ayudándola, le dijo: esta es Anna, está conmigo en invierno (se refiere a que voy con ella a terapia el resto del año), y le interesa muchísimo el tema del autismo, así que cualquier cosa que le puedas contar le va a interesar mogollón. Y luego me dijeron que les pregunte cualquier duda que tenga.
En esa clase hay una profesora y cinco niños. Para no decir sus nombres, voy a usar sus iniciales:

A👦: un niño muy majo, y algo travieso. Es el que más guerra da, porque cada poco está levantándose y molestando, le gusta ser el centro de atención. Pero es muy bueno, lo que pasa es que le gusta jugar.
Nada más entrar en la clase, lo primero que me dijo, después del "Hola, Anna" que les obligaron a decir, fue: "¿Tienes pilila?"
Me quedé un poco en shock la verdad, pensé que le había escuchado mal. Pero luego pensé en cómo me estaban viendo los demás: tengo el pelo corto, playeros azules, ningún collar ni pendientes ni nada, y mi ropa era ancha de colores oscuros, todo ello dándome un aspecto andrógino.
Se vé que soy una chica, pero me gusta disimularlo todo lo que pueda, me siento más cómoda cuando no se puede adivinar mi género al primer vistazo, y confundo a la gente, no sé muy bien porqué, pero es así (hablaré de mi género en otro momento, porque no lo tengo del todo claro).
Vamos, que entiendo totalmente porqué me lo preguntó. Parecía una mezcla de chica y chico, y el niño quería saber si yo tenía pene o no, es comprensible. Se lo dije, le dije que yo no tenía pilila, aunque me sorprendió la pregunta, actué con normalidad, porque aunque no sea "socialmente apropiado" es algo natural, y no debería ser un tabú. Además, pensándolo bien me ayudó que me lo preguntara, porque a sí sé lo que piensa de mí la gente que no se atreven a decir en voz alta.

 D👦: Es un niño muy bueno, bastante más tranquilo que el otro. Tiene bastantes problemas de psicomotricidad fina con los que están trabajando, y alguna estereotipia. Es muy majo.

G👦: Se aseguraron de dejarme muy claro desde el principio que este es el "más afectado". Durante el curso asiste a un centro de educación especial, pero como ya está "muy trabajado" y ha mejorado mucho, van a empezar con la combinada, que significa que unos días irá al colegio de educación especial, y otros días a uno ordinario. Le pusieron en verano en esta clase "más avanzada" para ver cómo se adapta.
A la hora de comer, hay que recordarle que coma despacio, porque sino come muy rápido y traga la comida sin masticar, y luego se pone malo y vomita.
Le gusta jugar con vías de tren, y es muy cariñoso, le encantan los mimos y los abrazos. La primera palabra que me dijo fue: ¡Tirita! 
Cuando le estaba guardando unas hojas, porque vio la tirita que tenía en un dedo (me corté haciendo pictogramas).

Cr👧: Es una niña muy buena, y muy obediente. Esta niña me recuerda muchísimo a mí cuando era pequeña. A ella no se le nota el autismo. Por eso no puedo evitar imaginármela, en unos años, cuando tenga mi edad, como yo. Siendo una adolescente autista camuflada, con la gente dudando su diagnóstico, y haciéndola dudar a ella, y negándole las ayudas, y pensando que es una borde, o que quiere un trato especial... No puedo evitar pensar en que de mayor será como yo, y que espero que el mundo sea un lugar más amable entonces. 
Ella es una niña muy divertida y muy cariñosa, y también muy graciosa.
Le gusta jugar con los coches, y con los lego, y las piezas de construcción.
Los únicos problemillas que tiene -al menos a simple vista- son con las relaciones sociales: respetar los turnos, compartir, no pelearse cuando quiero una pieza de construcción y la está usando otro...
A la hora de recoger, cuando estaba poniéndose la mochila, lo hizo de una forma muy curiosa. Se la puso mientras daba vueltas sobre sí misma, y dio muchas muchas vueltas, yo estaría mareada, pero ella no lo estaba.
Había oído hablar de eso, pero me resulta muy interesante conocer ejemplos en la vida real de personas con un perfil sensorial distinto al mío.

Cn👧: es una niña muy buena (sé que lo digo con todos, pero es que son todos muy buenos). Es muy tranquila, le gusta jugar al "pescapeces", y las canciones de los cantajuegos. Tiene problemas parecidos a los de la otra niña, se pelean mucho porque no entienden los turnos de juego, que primero le toca a uno y luego a otro, y cuando no es mi turno tengo que esperar. Siempre quiere hacerlo todo la primera, y cuando no le toca se enfada. Tiene una estereotipa que me encanta, me dan ganas de hacerla a mí: subir y bajar los brazos y las piernas a la vez. No sé si me explico, pero tengo la imagen grabada.
La hace todo el tiempo, cuando está sentada (de pie solo lo hace con las manos, o no lo hace). Cada 30 segundos, aproximadamente está haciendo eso, y me encanta, es tan natural, y debe de ser muy relajante.
Ví una situación interesante que paso entre las dos chicas del grupo. Estaban comiendo sentadas juntas, y la otra niña le dijo: ¿porqué haces eso con tus manos?
Yo sé porqué es, incluso yo lo hago a veces, pero no quise responder, porque no me gusta hablar por encima de ellos. Ella no respondió, sólo lo siguió haciendo.
Me imagino que no lo sabe.
Entonces la niña le dijo: ¡Para de hacer eso con tus manos!
Eso me dolió a mí💔
He escuchado esa frase muchas veces, y es horrible. Si estoy haciendo mis estereotipias y alguien me obliga a parar... Siento que voy a implosionar por dentro. Y no sólo eso, sino que encima que otra persona me obligue a ello porque no me acepta como soy es horrible. Pero verlo entre dos niña autistas, me rompió el corazón.
La niña que mejor "pasa" por neurotípica, tiene las normas tan interiorizadas que se las impone a su compañera. Me parece muy triste.
Pero bueno, la niña no le hizo ni caso, sigió a lo suyo como si nada, lo que me parece perfecto. 
Sólo me llamó la atención esa situación tan curiosa.


Comentarios

Entradas populares de este blog

Alexitimia

 Alexitimia Sin palabras para las emociones La alexitimia es una condición que afecta aproximadamente al 10% de la población mundial, según la Sociedad Española de la Neurología. Sin embargo, en las personas autistas este porcentaje es mucho mayor. No me atrevo a decir un número concreto, porque creo que no se han hecho suficientes estudios al respecto, pero diría que la mayoría de personas en el espectro somos alexitímicas de alguna forma. La palabra "alexitimia" es de origen griego, y significa: "Sin palabras para las emociones". Es una descripción bastante acertada. Esto no quiere decir que las personas alexitímicas no tengamos emociones ni mucho menos, sino que nos cuesta identificarlas, ponerles nombre, y expresarlas con palabras. La primera vez que oí hablar de esta condición fue en la consulta de mi psicóloga, después de que respondiera por enésima vez "no sé", a la pregunta "¿Cómo te sientes?". Me explicó que a las personas autistas much...

Stimming

Stimming ¿De donde viene la palabra Stimming ? Stimming es un término de origen inglés. Es una forma de referirse a los comportamientos autoestimulatorios ( self-stimulatory behabiour ) frecuentes en el autismo y en otras formas de Neurodivergencia. El equivalente en español sería algo como: estereotipias, movimientos repetitivos... Me gusta más el término en inglés, entre otras cosas porque las palabras en español son las usadas por la comunidad médica, y suenan bastante patológicas, mientras que Stimming es el término usado principalmente por la comunidad autista.   ¿Que es Stimming? Se trata de una serie de comportamientos repetitivos que realizamos para regularnos, y prestar atención, entre otras cosas, y puede tener muchas formas distintas. Básicamente todo el mundo lo hace (dar golpes con un boli, morderse las uñas, o balancear una pierna, son formas de stimming ) , pero en las personas autistas y Neurodivergentes suele ser más frecuente, y/o más llamativo. Aunq...

Enmascaramiento

 Enmascaramiento Me perdí a mí misma para que no me encontraran. Me faltaba poco para cumplir 16 años cuando me dijeron mi diagnóstico. Me dijeron: Tienes Síndrome de Asperger, que es un Trastorno del Espectro Autista. Esto quiere decir que tu cerebro funciona de manera diferente… Pero en mi mente esas cuatro palabras se repetían como un mantra, quizá sin ninguna finalidad: Tienes síndrome de Asperger,   tienes Síndrome de Asperger, tienes síndrome de Asperger… ¡TENGO SÍNDROME DE ASPERGER! En ese momento, sólo tenía clara una cosa: no me conozco . No sé quién narices soy, no sé lo que me gusta, lo que no, no sé si soy introvertida, o extrovertida, si soy sensible, o soy más racional, si estoy feliz o triste, si me gusta lo que hago, o si quisiera otra vida… A medida que aprendía sobre el Autismo… no sé, fue una experiencia extraña. Las cosas que leía no parecían relacionarse conmigo, pero todas me traían un aroma familiar, como de algo que llevaba ocultando mucho t...