Las otras chicas de la escuela de verano
En esta entrada quiero hablaros un poco de estas chicas maravillosas con las que estoy haciendo el voluntariado en la escuela de verano para niños autistas. Estoy pasando este verano con ellas, y aunque antes no las conocía, me encuentro muy a gusto con todas. Cosas que tiene estar con tu neurotipo, supongo.
La de la derecha con una camiseta rosa soy yo (Anna).
No voy a decir los nombres de las demás para respetar su privacidad, y tampoco voy a contar detalles personales de ellas, sólo una idea general, y cómo me siento yo con ellas.
La chica que está a mi lado con la camiseta de Mario es a la que le doy clases de las asignaturas que tiene que recuperar. Es dos años más pequeña que yo y es con la que más tiempo paso.
Siempre estudiamos un poco a primera hora, vamos juntas a la compra, y a repartir informes y cosas así. Después nos separamos y vamos a ayudar en las clases con los niños, y luego volvemos a estudiar otra asignatura. Cuando terminamos comemos juntas, y luego ya nos vamos, después de subir a los niños al autobús.
Al principio pensaba que le caía mal o algo, porque era como muy pasota, no hablaba de nada, estaba todo el rato con el móvil, y cuando me daba cuenta se iba sin decirme nada. Pero ahora sé que es simplemente el típico pasotismo adolescente, porque es igual con todo el mundo. Sin embargo es más maja de lo que parece a simple vista, y tiene sentido del humor.
La chica de en medio tiene mi edad, y al día siguiente de esta foto se cortó el pelo como yo de corto o más, y no la reconocía (prosopagnosia). He hablado poco con ella, porque normalmente no coincidimos.
La que está a su lado con la chaqueta vaquera es un año más pequeña que yo, es majísima, y siempre está de buen humor. Con ella he hablado bastante, aunque coincidimos poco porque suele estar ayudando en el comedor. Creo que es una procesadora verbal, porque siempre que le dices algo tarda un tiempo en procesarlo, y lo tiene que repetir en voz alta. Yo eso lo hago a veces, pero no tan a menudo como ella, ella lo hace con todas las frases que le dicen.
Pero una vez que lo entiendes se pueden tener muy buenas conversaciones con ella, nos hemos reído mucho, y me cae genial, me alegra el día.
La de la izquierda del todo con la camiseta morada de mujer es la cocinera. Es muy agradable y divertida, y siempre nos trata muy bien. Yo todos los días a última hora (sobre las 14:15) bajo a comer con la chica que está a mi lado, cuando ya acabamos todas las tareas.
Las dos tenemos problemas con la comida, y comemos cosas bastante parecidas, aunque ella es un poco más "especialita" que yo, si es que eso es posible.
La cocinera es muy buena, y siempre nos busca alternativas al menú del día para que comamos, y nos guarda algo de comida que nos gusta para cuando bajemos a comer. Es la primera persona que cuando le pido que me ponga la comida sin salsas lo hace bien.
En esta foto falta una chica, que no vino porque se torció un tobillo y estaba con muletas, pero en cuanto se ponga mejor volverá.
La chica que falta es un año más pequeña que yo, y también es majísima, y me cae súper bien. Ella suele ayudar en el comedor y hacer tareas con la de la chaqueta vaquera, y cuando me las encuentro me alegran el día, porque siempre están de buen humor. Es muy tranquila y habla muy despacio, pero tiene unas conversaciones muy interesantes.
Y bueno, estas son todas las chicas con las que estoy haciendo en voluntariado😊
Dijeron que iba a venir un chico, pero parece que al final no vino.
Yo me esperaba otra cosa, la verdad. Me esperaba conocer a otras personas autistas y poder hablar con ellas de las cosas que tenemos en común, y las que no, y nuestros sentimientos... Tenía muchísimas muchísimas ganas de hacer eso. He tenido algunas conversaciones de ese tipo con otr@s autistas de internet, y fue una pasada. Y pensé que si tuviera eso en persona seria muchísimo mejor. Pero por desgracia no ha pasado.
Aunque no pasa nada, porque estuve hablando con mi psicóloga, y vamos a organizar un grupo en septiembre con otras chicas autistas. Tengo unas ganas locas🤭
Me imagino que estas chicas son autistas, y si no todas, al menos la mayoría. No voy a poner por aquí mis suposiciones, porque no es asunto mío si no me lo dicen.
Creo que saben que yo soy autista, porque cuando hablo de autismo lo hago en primera persona jejeje.
Pero ellas no me han dicho nada, y por mucho que lo sospeche, no lo voy a preguntar, porque es algo muy personal, y si no se sienten cómodas para decírmelo, no las voy a obligar.
A pesar de todo, de que no haya habido ninguna charla profunda y que me cambiara la vida, me gusta estar con ellas.
Me siento muy cómoda simplemente compartiendo en mismo espacio que ellas sin tener que preocuparme porque me juzguen, o no me entiendan, o piensen que soy rara.
Aunque algunas veces les han sorprendido mis manías, como la de meterme debajo de las mesas (en mi defensa diré que era el camino más fácil para pasar al otro lado), o mi necesidad de orden, y lo nerviosa que me pongo con los cambios.
Un día comimos las 4 juntas (las de la foto), y fue muy agradable. Estuve muy cómoda, a pesar de estar comiendo una comida "especial" por mis problemas con las texturas, y de coger los cubiertos como una cavernícola por mis problemas de psicomotricidad fina.
Hablamos de nuestro día, de la vida, y nos reímos mucho.
No suelo sentirme cómoda con otras personas de mi edad. Bueno, ni con nadie en general.
Ni siquiera con mis mejores amigas. Aunque les tenga mucho cariño y me lo pasé bien con ellas, siempre hay un grado de incomodidad. Supongo que por el masking.
Porque cada interacción social por pequeña que sea, supone un esfuerzo consciente y constante por compensar mis dificultades, y por no parecer "rara".
Pero aquí... Yo diría que no enmascaro nada, o casi nada. Al tener el autismo tan cerca, tan de primera mano y tan normalizado, no tengo la necesidad. Sé que no les van a sorprender mis rarezas, y que no me van a juzgar, y me siento cómoda.
Además, ellas también tienen las suyas.
Y me he dado cuenta (aunque ya lo sabía, pero ahora lo veo mucho más claro) de que podemos ser muy diferentes y a la vez iguales.
Es difícil de explicar.
También me he dado cuenta, de que mi autismo no es tan "invisible" como yo pensaba. En realidad se ve muy claro, si sabes leer las pistas. Y no es tan raro.
Nunca me he avergonzado del autismo.
Pero sí que es cierto que intentaba ocultarlo, porque sé que la gente no lo entiende.
Ahora ya no. Ahora lo veo como algo perfectamente natural.
A ver, que me explico. No es ningún cambio drástico de un día para otro. Esto ya lo pensaba antes. Simplemente ahora lo veo más claro y con más fuerza.
No sé si tiene sentido, pero no importa.
Estas con las chicas con las que estoy pasando mi #verano2021, que está siendo el mejor de todos. Considero que este verano es como un puente, hacia un futuro maravilloso.
Ya se acabó el instituto, se acabó tener que aguantar asignaturas, clases y personas que no me gustan, se acabó hacer lo que otros decidían por mí.
Ahora voy a estudiar lo que me gusta (ingeniería civil y de minas), a mi manera y a mi ritmo.
Ahora voy a pasar tiempo con personas autistas, y con quien yo lo quiero pasar.
Voy a tomar un rol activo en mi vida.
Voy a luchar por lo que considero justo, voy a dedicarme a lo que me apasiona, voy a invertir mi tiempo en lo que lo quiero invertir.
Me encanta esta escuela, estar con los niños, hacer pictogramas, hablar con mi psicóloga que siempre está por ahí (en la foto no sale, porque la sacó ella), y estar con estas chicas, aunque tenga que ser para hacer deberes.
Si alguna leéis esto (cosa que dudo, porque este blog a penas tiene lectores): sois maravillosas, gracias por hacerme pasar un verano genial, y espero que nos veamos pronto😉
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