Ir al contenido principal

Autorregulación natural

 Autorregulación natural

Aparece un dibujo de una chica de pelo corto y negro, sin rostro, con una pero de colores, sentada sobre una toalla de picnic, y con una cesta dee picnic, en un prado. Los colores de todo el dibujo son rojizos y verdes. Arriba, en letras anaranjadas, se puede leer: autorregulación natural.

Ya he hablado varias veces de los juguetes sensoriales, los cascos canceladores de ruido, las ruedas de emociones...

Pero qué pasa, ¿Que no me puedo regular sin tanto cacharro?

Pues sí. Aunque estas cosas me ayudan muchísimo, no siempre las he tenido, y no siempre las puedo tener a mano cuando me hacen falta. Así que en esta entrada os voy a contar algunas cosas que hago para regularme de manera "natural".


1. La naturaleza

La naturaleza es una de las cosas que siempre me ha regulado y que mejor lo hace.

Por suerte, vivo en una ciudad con mar. Tengo tres playas en mi ciudad, y a todas puedo ir andando, así que no importa donde esté, siempre puedo plantarme en la playa en diez minutos, y mirar el mar, o bajar a la arena a mojarme los pies. 

Creo que esto le pasa a mucha gente, pero siempre me relaja muchísimo mirar el mar. No importa que esté triste, agobiada, estresada, abrumada... El mar siempre parece estar en consonancia con lo que estoy sintiendo. Me encanta en mar en calma, con todos sus colores, y ver el agua moverse entre las rocas, y todo lo que hay en el fondo. Y también me encanta cuando hay marejada, y las olas se estrellen contra el rompeolas con esa fuerza descomunal, que te hace creer que tenga vida propia.

El mar es el mar.

Pero en mi ciudad también hay mucho verde (¡es Asturias!), Y también me regula muchísimo pasear por los parques, pisar la hierva, y escuchar el sonido del viento colándose entre las hojas de los árboles...

Siento que tengo una conexión muy fuerte con la naturaleza, me hace ver que todo está bien, o que al menos llegará a estarlo, y me ayuda a parar, y poner las cosas en perspectiva.

Uno de mis hobbies favoritos para hacer en verano (que este verano lo estoy haciendo muy poco, porque con el voluntariado y sacarme el carnet de coche y todo eso, no me queda casi tiempo) es salir por la mañana temprano, coger a mi perro y un libro, e ir a un parque muy grande que hay cerca de mi casa. Me siento en un banco a leer, y dejo al perro suelto. Es muy bueno, se suele quedar sentado a mi lado. Me encanta estar rodeada de naturaleza, de esas formas de vida que te acompañan, pero no exigen ningún tipo de interacción social.

En naturaleza también incluyo a los animales, y más concretamente a mí perro. Es muy habitual en la comunidad autista eso de tener una conexión muy fuerte con los animales. A mí me pasa, y simplemente estar juntos en el mismo espacio me sube el ánimo, siento mucha empatía hacia él. Cuando me ve triste se acerca y me da mimos, y eso sí que me regula muchísimo, a todos los niveles.

Pero simplemente que esté ahí, y poder acariciarlo, y saber que me acompaña, ya es un aliciente enorme para tirar para adelante 


2. ¡Mis estereotipias!

Tengo muchísimas estereotipias, sobretodo motoras. Esta es una de las razones por las que me dicen que estoy actuando "más autista" tras el diagnóstico, y en parte lo entiendo.

Yo antes no tenía prácticamente ninguna, y todas eran "socialmente aceptables" como morderme las uñas, jugar con los bolis...

Es lo que tiene el masking. Desde que descubrí que soy autista, y empecé a desenmascarar (no es instantáneo, es un proceso y lleva tiempo), una de las partes más divertidas es dejar que mi cuerpo se mueva como le resulte más cómodo y natural, y debido a esto me encuentro stimming con muchísima frecuencia.

Mis estereotipias favoritas son aleteos de manos, balanceos, saltitos, aplausos (aplaudo con la parte interna de las muñecas, me encanta, y no hace ruido), silbidos y ruiditos con la boca...

Tengo todo un repertorio, y como lo hago casi sin pensar, seguramente hay más cosas de las que no soy consciente.

Desgraciadamente, cuando estoy con gente intento disimularlo, y he descubierto que cuanto más desenmascaro y más cómoda me siento, más me cuesta controlar mi stimming.

Antes de mi diagnóstico lo tenía súper controlado, porque era inconsciente, pero ahora que sé cuánto me ayuda, cuando noto de pronto que lo necesito y me veo obligada a reprimir me de forma consciente... Me resulta muy incómodo y violento, y fácilmente puede arruinarme una charla interesante con otra gente.

3. La música

La música siempre ha sido una de las cosas que mejor me regulan, en todos los momentos, y a todos los niveles. Diría que todo tipo de música, pero hay determinados géneros que me regulan mejor de otros, dependiendo de la situación.

La música tranquila, tipo pop nostálgico en inglés (me lo acabo de inventar, no sé si existe) es mi favorita para cuando estoy de bajón y/o sobrecargada. Si me meto en mi habitación, con las luces bajas, y esta música, cambia mi ánimo casi al instante. Tengo que pasar un tiempo así, depende de la situación puedo tardar horas, pero es una regulación máxima.

4. Contar cosas

El otro día estaba con dos de mis amigas autistas. Una de ellas nos preguntó: ¿vosotras que hacéis para relajaros cuando estáis estresadas?

Mi amiga respondió: pegar puñetazos a la pared.

(Parece broma, pero no lo es)

Yo lo pensé un momento, y lo primero que me vino a la cabeza fueron estas dos cosas:

1. Irme a un sitio pequeño y oscuro. 

Esto es por un tema sensorial que todavía no entiendo bien, pero siempre que estoy estresada tiendo a meterme en sitios pequeños  y oscuros, como debajo de una mesa, dentro de un armario, en una esquina tapada con algo...


2. Si no me puedo ir por el motivo que sea, entonces cuento cosas (contar de números)

Puedo ponerme a decir números en mi mente, a contar hacia atrás desde 100, o desde 500, a decir números primos, o múltiplos de tres, o números capicúa, o calcular fechas de algo...

Normalmente suelo contar cosas de mi entorno, como el número de baldosas que hay en la habitación, el número de sillas, de personas, de trozos de pan, de azulejos, de árboles... Cualquier cosa, el objetivo es tener la mente ocupada, y no pensar en lo que sea que me está produciendo en estrés. El otro día estaba comiendo en un comedor, y la pared tenía dibujos pintados. Me puse a contar el número de mariposas, el número de lunares que tenían todas las mariquitas, el número de hojas que había...

También hay un truco que aprendí en redes sociales, no recuerdo dónde, y que me ayuda muchísimo. Es buscar:

5 cosas que puedas ver

4 cosas que puedas tocar

3 cosas que puedas oír

2 cosas que puedas oler

1 cosa que puedas saborear


O cualquiera de sus versiones. Yo lo adapto a la situación. Por ejemplo, en el patio de recreo, cuando iba al instituto, me dedicaba a buscar cosas que yo me proponía, por ejemplo:

10 cosas amarillas

15 playeros blancos

5 sudaderas azules

3 mochilas rosas

10 cosas rojas

O cualquier cosa. Cuanto más difícil es de encontrar mejor, porque así me entretengo con eso, y me olvido de lo que me estaba causando el estrés. No siempre funciona, pero es una buena estrategia, que podéis copiar cuando os haga falta ;)

Comentarios

Entradas populares de este blog

Alexitimia

 Alexitimia Sin palabras para las emociones La alexitimia es una condición que afecta aproximadamente al 10% de la población mundial, según la Sociedad Española de la Neurología. Sin embargo, en las personas autistas este porcentaje es mucho mayor. No me atrevo a decir un número concreto, porque creo que no se han hecho suficientes estudios al respecto, pero diría que la mayoría de personas en el espectro somos alexitímicas de alguna forma. La palabra "alexitimia" es de origen griego, y significa: "Sin palabras para las emociones". Es una descripción bastante acertada. Esto no quiere decir que las personas alexitímicas no tengamos emociones ni mucho menos, sino que nos cuesta identificarlas, ponerles nombre, y expresarlas con palabras. La primera vez que oí hablar de esta condición fue en la consulta de mi psicóloga, después de que respondiera por enésima vez "no sé", a la pregunta "¿Cómo te sientes?". Me explicó que a las personas autistas much...

Stimming

Stimming ¿De donde viene la palabra Stimming ? Stimming es un término de origen inglés. Es una forma de referirse a los comportamientos autoestimulatorios ( self-stimulatory behabiour ) frecuentes en el autismo y en otras formas de Neurodivergencia. El equivalente en español sería algo como: estereotipias, movimientos repetitivos... Me gusta más el término en inglés, entre otras cosas porque las palabras en español son las usadas por la comunidad médica, y suenan bastante patológicas, mientras que Stimming es el término usado principalmente por la comunidad autista.   ¿Que es Stimming? Se trata de una serie de comportamientos repetitivos que realizamos para regularnos, y prestar atención, entre otras cosas, y puede tener muchas formas distintas. Básicamente todo el mundo lo hace (dar golpes con un boli, morderse las uñas, o balancear una pierna, son formas de stimming ) , pero en las personas autistas y Neurodivergentes suele ser más frecuente, y/o más llamativo. Aunq...

Enmascaramiento

 Enmascaramiento Me perdí a mí misma para que no me encontraran. Me faltaba poco para cumplir 16 años cuando me dijeron mi diagnóstico. Me dijeron: Tienes Síndrome de Asperger, que es un Trastorno del Espectro Autista. Esto quiere decir que tu cerebro funciona de manera diferente… Pero en mi mente esas cuatro palabras se repetían como un mantra, quizá sin ninguna finalidad: Tienes síndrome de Asperger,   tienes Síndrome de Asperger, tienes síndrome de Asperger… ¡TENGO SÍNDROME DE ASPERGER! En ese momento, sólo tenía clara una cosa: no me conozco . No sé quién narices soy, no sé lo que me gusta, lo que no, no sé si soy introvertida, o extrovertida, si soy sensible, o soy más racional, si estoy feliz o triste, si me gusta lo que hago, o si quisiera otra vida… A medida que aprendía sobre el Autismo… no sé, fue una experiencia extraña. Las cosas que leía no parecían relacionarse conmigo, pero todas me traían un aroma familiar, como de algo que llevaba ocultando mucho t...