Ir al contenido principal

Contacto físico

Contacto físico

Reconozco que soy un poco "especialita" con el contacto físico.
Algunas veces me apetece mucho abrazar a alguien, y me encanta que me achuchen un poco, pero otras veces me repele totalmente, y no lo soporto.
Depende de la persona, de la situación, y de cómo me encuentre yo en ese momento.
Que un día me des un abrazo y me guste no quiere decir que mañana me vaya a gustar, y hay algunas personas que no me gusta que me toquen, y no es nada personal, las puedo querer un montón, pero simplemente... No quiero que me toquen.
Total, que la mayoría de las veces no hay una forma exacta de saber si quiero o no quiero que me toquen.

Pero sí que hay una cosa que no soporto NUNCA: cuando es inesperado.
¡No soporto que me pillen por sorpresa!

Odio cuando viene alguien por detrás y me abraza, o me pasa un brazo por los hombros... Mi hermana tiene la manía de echarse a mi lado cuando estoy en la cama leyendo, ¡y lo odio!
Me puedo poner a gritar en ese momento, porque la sensación es demasiado desagradable.
Otra cosa que no soporto es cuando estoy hablando con algún desconocido, o alguna figura de autoridad (como un profesor, alguien que me encuentro por la calle, o alguien de una tienda, un bar), y me *tocan*.
Suelen posar una mano en mi hombro, o tocarme el brazo, o empujarme suavemente mientras camino...
¡Lo odio, lo odio, lo odio!
Se me pone la piel de gallina solo de pensarlo 😵

Los motivos (creo) por los que lo odio especialmente son:

1. Es un contacto inesperado
2. No tengo confianza con esa persona
3. No sé cómo reaccionar: mi instinto natural es apartarme, pero como no tengo confianza con la persona y/o es una figura de autoridad, no quiero que se lo tomen a mal, y me aguanto, lo que es muy muy incómodo y desagradable. Además, normalmente me bloqueo y me cuesta pensar en lo que tengo que decir, porque sólo puedo pensar en: 
"¡Tiene su mano en mi brazo! ¿Cuando lo va a quitar? ¿Qué quiere decir esto? ¿Qué tengo que hacer yo? ¡¡¡Quita la mano!!!"

Otras "peculiaridades" de mi relación con el contacto físico:

La presión:

Creo que uno de los motivos por los que no me gusta que me toquen, es porque necesito que lo hagan con presión, y normalmente la gente lo hace muy suave.
Me gusta que me achuchen fuerte, no me gustan las caricias, ni los besos, ni que me soben.
Esto es porque cuando me tocan suave, no lo siento exactamente como si me tocaran, sino más bien como un cosquilleo y es muy desagradable.
En cambio - en determinadas situaciones- un abrazo bien fuerte me regula mogollón, y me puede ayudar a salir de un colapso.
Siempre que hablo de esto me acuerdo de Temple Grandin, a ella no le gustan los abrazos, pero necesita esa presión, y por eso fabricó una "máquina de abrazos", que le da la presión que necesita. Me ví la película por recomendación de mi maravillosa psicóloga, porque me dijo que tenemos un perfil sensorial muy parecido, ¡y es verdad!

El espacio personal:

Como nos pasa a menudo a los autistas, yo necesito mucho espacio personal, y mucho tiempo sola. Para mí, todas las interacciones sociales, y la vida en general, requiere demasiada energía, y la única forma que tengo de recuperarla es estando sola. Mucha veces, el contacto físico resulta demasiado invasivo, siento que me estás robando mi espacio personal, me estás arrebatando mi libertad. Me resulta demasiado violento.
Aunque necesite un poco más de espacio personal que la mayoría de la gente, creo que es algo que todo el mundo puede entender. Si no quiero que me achuches, simplemente... déjame tranquila.

Las expectativas sociales:

Sé que esto le pasa a mucha gente, pero yo odio con todas mis fuerzas el momento en el que conozco a alguien, y no sé si hay que saludarle sin tocar, darle la mano, un abrazo, dos besos, un beso... Es horrible, y no sólo porque no me gusta que me toquen ya de base, sino porque hay unas expectativas sociales que regulan ese tipo de contactos, y cada vez son diferentes, y como no las sé y me confunden, me pongo muy muy nerviosa.
Mi técnica es esperar a que la otra persona empiece, y luego copiarla.
Pero aún así es muy incómodo, y a veces meto la pata de todas formas😂
Por suerte, con el Covid esto desapareció, y en vez de ser borde por no querer dar besos, ¡ahora soy responsable!

En resumen:

Para saber si quiero que me toques o no: ¡¡pregúntame!!
No hay nada de malo en decir: ¿Puedo darte un abrazo?
Y así no sólo te aseguras de tener mi consentimiento (muy importante, y que a veces se nos olvida), sino que al anticiparme lo que vas a hacer, es mucho más probable que no me resulte incómodo. Porque como dije antes, odio el contacto físico inesperado, me resulta muy incómodo, y me estresa no saber cuándo va a terminar, o cómo tengo que reaccionar.

Si te digo que no quiero un abrazo, respétalo, no insistas. Y no te lo tomes como algo personal, hay mucha gente que quiero y que me cae genial, pero que no quiero que me toquen, y no pasa nada.

Pero si no me pides permiso... No tendré reparos en gritar: "¡¡AAAAAAAAAAH!!" hasta que me sueltes, o apartarme corriendo (no es broma, lo hago muchas veces).
:)

Comentarios

Entradas populares de este blog

Alexitimia

 Alexitimia Sin palabras para las emociones La alexitimia es una condición que afecta aproximadamente al 10% de la población mundial, según la Sociedad Española de la Neurología. Sin embargo, en las personas autistas este porcentaje es mucho mayor. No me atrevo a decir un número concreto, porque creo que no se han hecho suficientes estudios al respecto, pero diría que la mayoría de personas en el espectro somos alexitímicas de alguna forma. La palabra "alexitimia" es de origen griego, y significa: "Sin palabras para las emociones". Es una descripción bastante acertada. Esto no quiere decir que las personas alexitímicas no tengamos emociones ni mucho menos, sino que nos cuesta identificarlas, ponerles nombre, y expresarlas con palabras. La primera vez que oí hablar de esta condición fue en la consulta de mi psicóloga, después de que respondiera por enésima vez "no sé", a la pregunta "¿Cómo te sientes?". Me explicó que a las personas autistas much...

Stimming

Stimming ¿De donde viene la palabra Stimming ? Stimming es un término de origen inglés. Es una forma de referirse a los comportamientos autoestimulatorios ( self-stimulatory behabiour ) frecuentes en el autismo y en otras formas de Neurodivergencia. El equivalente en español sería algo como: estereotipias, movimientos repetitivos... Me gusta más el término en inglés, entre otras cosas porque las palabras en español son las usadas por la comunidad médica, y suenan bastante patológicas, mientras que Stimming es el término usado principalmente por la comunidad autista.   ¿Que es Stimming? Se trata de una serie de comportamientos repetitivos que realizamos para regularnos, y prestar atención, entre otras cosas, y puede tener muchas formas distintas. Básicamente todo el mundo lo hace (dar golpes con un boli, morderse las uñas, o balancear una pierna, son formas de stimming ) , pero en las personas autistas y Neurodivergentes suele ser más frecuente, y/o más llamativo. Aunq...

Enmascaramiento

 Enmascaramiento Me perdí a mí misma para que no me encontraran. Me faltaba poco para cumplir 16 años cuando me dijeron mi diagnóstico. Me dijeron: Tienes Síndrome de Asperger, que es un Trastorno del Espectro Autista. Esto quiere decir que tu cerebro funciona de manera diferente… Pero en mi mente esas cuatro palabras se repetían como un mantra, quizá sin ninguna finalidad: Tienes síndrome de Asperger,   tienes Síndrome de Asperger, tienes síndrome de Asperger… ¡TENGO SÍNDROME DE ASPERGER! En ese momento, sólo tenía clara una cosa: no me conozco . No sé quién narices soy, no sé lo que me gusta, lo que no, no sé si soy introvertida, o extrovertida, si soy sensible, o soy más racional, si estoy feliz o triste, si me gusta lo que hago, o si quisiera otra vida… A medida que aprendía sobre el Autismo… no sé, fue una experiencia extraña. Las cosas que leía no parecían relacionarse conmigo, pero todas me traían un aroma familiar, como de algo que llevaba ocultando mucho t...