Literalidad
Los colores del Sporting son Rojos y Blancos, y los del Oviedo azules y Blancos, así que son muy muy distintos, no hay lugar a dudas.
Bueno, puedes cuando entramos, una profesora le dijo a la de la camiseta del Oviedo, en todo sarcástico: ¡Qué guapa esa camiseta del Sporting!
Justo delante estábamos otra chica y yo, que somos las dos autistas, y soltamos A LA VEZ:
"ESA CAMISETA NO ES DEL SPORTING, ES DEL OVIEDO"
Cuando me explicaron que era una broma no pude parar de reírme por la situación.
Cómo nuestros cerebros interpretaron esa broma de manera literal, y reaccionamos exactamente igual, ¡conexión autista!
En mi caso, la literalidad no es uno de mis rasgos autistas más "marcados", porque la mayoría de las veces puedo entender las bromas, los chistes, las ironías... Aunque me confundo más a menudo que la mayoría de los neurotípicos.
Para saber si alguien está bromeando me guío por el contexto. Si es una persona a la que soy muy cercana suelo pillarla mejor, porque la tengo muy estudiada y ya me conozco sus caras, sus gestos, sus tonos de voz... Pero con gente a la que conozco poco me resulta casi imposible, y siempre tengo la duda de: ¿Lo está diciendo en serio, o es una broma? ¿Se está riendo de mí? ¿A qué se refiere con eso?
Los sarcasmos me cuestan mucho, porque aunque más o menos intuyo cuándo un comentario puede ser sarcástico, siempre tengo la duda, y lo respondo de manera literal.
Con las metáforas, las frases hechas, y ese tipo de cosas, tengo un problemilla, y es que como mi mente funciona mayormente en imágenes, mientras alguien habla lo voy "traduciendo" a imágenes, y aunque no sea literal, en mi mente voy a ver una imagen de lo que sería literalmente, y me cuesta a veces recordar lo que significaba en realidad.
Por ejemplo, si alguien dice: "no me toques las narices" yo voy a ver una mano tocando una nariz.
Tengo que recordarme que eso significa "no me molestes", y eso me lleva un tiempo, y para entonces ya perdí el hilo de la conversación, y se me olvidó de lo que estábamos hablando, porque me quedé atascada "descifrando" el mensaje oculto en esa expresión.
Por eso si estáis hablando con un autista, debéis evitar este tipo de expresiones, ironías, y cosas por el estilo. Aunque podamos llegar a entenderlo, hacen la conversación mucho menos fluida, y más incómoda y difícil para los autistas. De todas formas, a todos (creo) nos gustan las bromas, y reírnos de vez en cuando, y no estoy diciendo que nos tratéis como si fuésemos niños pequeños que hay que explicárselo todo, sólo que, desde mi punto de vista, las conversaciones son más fáciles y más cómodas cuando se dice exactamente lo que se quiere decir, y nos dejamos de tantos mensajes ocultos y cosas que descifrar.
Aunque también he de decir que la literalidad me ha traído más situaciones divertidas, y risas, que problemas (que también).
Mis amigas, siempre que no entiendo algún chiste, o respondo literalmente a una pregunta retórica, o sarcástica, o cosas por el estilo, dicen: "Ya está Anna siendo Anna"
Y me encanta😍
En verdad tienen razón. Yo interpreto el lenguaje a mi manera, y eso está bien, si me aceptan así, en vez de pensar que me hago la tonta o que me estoy quedando con ellos (cosa que me pasa demasiado a menudo) pues no hay ningún problema, y podemos echarnos unas risas todos juntos. Yo soy una persona que me encanta reírme de mis meteduras de pata, y sobretodo si son "errores sociales". Otra cosa es que se rían de mí, que eso es bien distinto. Pero siempre que sea desde el cariño, y el respeto, ¡nos podemos reír todos de mis meteduras de pata!
Nota: con esta expresión (meter la pata), siempre me imagino una pierna metida dentro del cubo de una fregona. Además es amarillo, no sé porqué motivo😂



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