Llegar tarde
Una de las cosas que más rabia me dan de la disfunción ejecutiva es llegar tarde a los sitios.
Porque no importa lo mucho que me prepare, que lo apunte en el calendario, que me ponga alarmas, que lo escriba en mil post-its, al final siempre me las arreglo para llegar tarde a los sitios.
Una parte importante es por dificultades con la gestión del tiempo.
Me cuesta hacer una aproximación del tiempo que me va a llevar prepararme y llegar al sitio, y por consiguiente saber a qué hora tengo que empezar a vestirme.
Puedo empezar a prepararme cinco minutos antes de estar en un sitio al que tardaría una hora en llegar, como puedo estar lista tres horas antes para ir a la acera de enfrente, soy realmente mala en esto.
Eso estaría enfocado en la parte de la planificación. Tener que pensar lo que tengo que hacer, calcular el tiempo que me va a llevar, decidir lo que voy a hacer, cuando, cómo en qué orden...
Otra parte de la disfunción ejecutiva con la que tengo serios problemas es con el inicio de tareas. Lo expliqué en una entrada en la que hablaba de la "Inercia Autista", y es que al parecer tengo escasa capacidad de iniciar una tarea que no me motiva instantáneamente si no hay una fuerza externa que me "da un empujón", por lo que puedo estar procastinando hasta que se me hace tarde, o voy justa de tiempo y tengo que ir corriendo.
Y por supuesto, en el top 3 de "motivos por los que llego siempre tarde a todas partes" están mis famosos *despistes*:
¿Por dónde empiezo?
Bueno, primero están los que pasan en casa, antes de salir, como:
.Distraerme comiendo, que se me enfríe la comida, tener que volver a calentarla, y luego olvidarme de que está en el microondas
. Perder el móvil tropecientas veces de salir, y tener que patrullar la casa buscando todas las cosas que se me olvida llevar, o que no sé dónde he puesto
. Olvidarme de que tenía que ir a un sitio, por supuesto, esta que no falle, o confundirme con la hora.
Todas estas cosas, y un montón más, me hacen salir tarde de casa, aunque haya empezado a prepararme a tiempo. Pero es que también tengo despistes cuando voy de camino al sitio, y que son igual de frecuentes que los de casa, o más, como:
. Perder el autobús, confundirme de parada, o ir distraída en el bus y pasarme de parada
. Perderme por la calle. Generalmente porque mientras voy caminando me pongo a pensar en mis cosas, me despisto, y termino en un sitio que no conozco, y no sé cómo volver.
. Dar vueltas innecesarias porque me despisto
. Que después de haber salido de casa me acuerdo de que me olvidé algo importante en casa y tengo que dar la vuelta
Y miles de ejemplos más. Y, ¿Sabéis qué es lo irónico? Si hay algo que odie más que llegar tarde a los sitios, es llegar demasiado temprano. Porque entonces tengo que quedarme esperando con las otras personas que han llegado temprano, no podemos hacer nada y me produce muchísima ansiedad. Así que siempre que llegó temprano a un sitio me escondo donde no me vean, o me pongo a dar vueltas por los alrededores. Alguna vez acabé llegando tarde por esto, pero no es frecuente porque no me voy muy lejos.
Bueno, soy muy rara, ya lo sabemos todos.
Voy a compartir una cosa que subí a Twitter sobre llegar tarde a los sitios hace unos días, dónde cuento alguna anécdota de mi paso por el instituto, porque me da pereza volver a escribirlo otra vez.
Pero antes una aclaración: aunque use el humor, no me gusta nada llegar tarde, lo odio me hace sentir fatal, es muy frustrante, y hago todo lo que puedo por evitarlo, pero no es sencillo.
https://twitter.com/PNeurodiversa/status/1430196817648619523?s=19

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